Aspecto astrológico
Un aspecto astrológico es el ángulo geométrico que forman dos planetas en la carta natal, medido en grados. Cada ángulo significativo describe una dinámica específica entre las funciones psíquicas representadas por esos dos planetas. Los aspectos son el alma viva de la carta: sin ellos, los planetas serían piezas aisladas.
Origen y técnica
La doctrina de los aspectos planetarios fue sistematizada por Claudio Ptolomeo en su Tetrabiblos (siglo II d.C.), aunque ya estaba en uso en la astrología helenística previa. Ptolomeo describió cinco aspectos mayores: conjunción (0°), oposición (180°), trígono (120°), cuadratura (90°) y sextil (60°). Estos siguen siendo los cinco aspectos fundamentales de la astrología occidental.
En el Renacimiento, Johannes Kepler añadió aspectos menores derivados de divisiones armónicas del círculo: quincuncio (150°), semisextil (30°), quintil (72°), biquintil (144°), entre otros. Cada aspecto tiene un orbe (margen de tolerancia angular): un trígono no necesita ser exactamente 120° para considerarse activo; basta con estar dentro de ±6° o ±8° según la escuela.
Aspectos armónicos vs. tensos
Los aspectos se clasifican tradicionalmente en dos grupos. Aspectos armónicos: trígono (120°, fluidez fácil), sextil (60°, oportunidad), conjunción (refuerza si es entre planetas compatibles). Aspectos tensos: cuadratura (90°, conflicto activo), oposición (180°, polaridad), conjunción (también puede ser tensa si es entre planetas incompatibles).
Los aspectos tensos no son malos: son los motores del crecimiento. Una carta llena de trígonos puede ser cómoda pero plana; una carta con cuadraturas significativas tiene desafíos pero también potencial de evolución. Un aspecto exacto (sin orbe) es más fuerte; los aspectos múltiples entre tres o más planetas (configuraciones como el "gran trígono", la "T-cuadrada", la "estrella de David") aportan capas extra de matiz.
También conocido como
- Configuración angular
- Aspecto planetario
- Ángulo astrológico