Egrégor
Un egrégor (o egrégora) es, en el esoterismo occidental, una entidad mental colectiva creada por la concentración de pensamientos, emociones e intenciones de un grupo de personas alrededor de un mismo foco. Tiene "vida propia" en el plano sutil y puede influir en sus creadores y en otros.
Origen del concepto
"Egrégor" deriva del griego egregoros ("vigilante"), término que aparece en algunos textos apócrifos hebreos antiguos refiriéndose a ángeles vigilantes. El concepto moderno fue desarrollado en el ocultismo francés del siglo XIX por Eliphas Lévi y posteriormente por Stanislas de Guaita y la Hermandad Hermética de la Aurora Dorada. La idea: cuando muchas personas se concentran intensamente en una misma idea, símbolo o propósito, se crea una "forma de pensamiento colectiva" que adquiere cierta autonomía energética.
Los egrégores serían los "espíritus" de las instituciones, los movimientos, las naciones, las religiones, las marcas, las organizaciones. Una iglesia, una empresa, una nación, un equipo deportivo — todas tienen su egrégor: una atmósfera energética colectiva creada por la concentración mental de millones de personas. Los miembros del grupo "alimentan" el egrégor con su atención, y el egrégor a su vez influye en sus miembros (les da identidad, fuerza, sentido de pertenencia, pero también condicionamientos).
Egrégores en lo cotidiano
Aunque el concepto suena esotérico, su aplicación es cotidiana. Cualquiera ha sentido la "atmósfera" de un equipo de fútbol fanático, de una iglesia muy unida, de una corporación con cultura fuerte. Esa atmósfera —que se siente al entrar en el espacio o al estar entre los miembros— es el egrégor en acción. Las marcas comerciales, especialmente las grandes (Apple, Coca-Cola, Disney), tienen egrégores potentísimos que la gente "siente" antes de razonar racionalmente sobre ellas.
En la práctica esotérica, los egrégores se trabajan: las órdenes iniciáticas crean conscientemente egrégores propios mediante rituales repetidos; las religiones alimentan sus egrégores divinos con la oración devocional. Un egrégor potente da fuerza a sus miembros pero también los encadena a su forma. Salir de un egrégor opresivo (un trabajo tóxico, una relación dependiente, una secta) requiere romper conscientemente el vínculo energético colectivo, no solo el físico.
También conocido como
- Egrégora
- Forma de pensamiento colectiva
- Espíritu del grupo