Sabbat (wicca)
En la wicca y el neo-paganismo moderno, los sabbats son las ocho festividades del año que celebran los ciclos de la naturaleza: cuatro grandes festivales celtas (Samhain, Imbolc, Beltane, Lughnasadh) y los cuatro puntos solares (los dos solsticios y los dos equinoccios).
Origen y composición
La palabra "sabbat" deriva del hebreo shabbat ("descanso"), aunque su uso en la wicca se desarrolla desde la cultura cristiana medieval que llamaba "sabbat" a las supuestas reuniones de brujas. Gerald Gardner, fundador de la wicca moderna, adoptó el término. El año wiccano se estructura en torno a la Rueda del Año: ocho festividades distribuidas regularmente cada 6-7 semanas.
Los cuatro grandes sabbats celtas (también llamados "sabbats mayores" o "sabbats de fuego") son: Samhain (1 de noviembre, año nuevo celta, frontera entre los mundos), Imbolc (1 de febrero, primeros signos de primavera, festival de Brígida), Beltane (1 de mayo, fertilidad, hogueras), Lughnasadh (1 de agosto, primera cosecha). Los cuatro sabbats menores (puntos solares): los dos solsticios (Yule en invierno, Litha en verano) y los dos equinoccios (Ostara en primavera, Mabon en otoño).
La Rueda del Año
La sucesión de sabbats forma la Rueda del Año: el ciclo eterno de muerte y renacimiento de la naturaleza simbolizado en la mitología wiccana como la danza entre la Diosa (en sus tres aspectos: doncella, madre, anciana) y el Dios cornudo (joven, padre, sabio). En cada sabbat, la pareja divina vive una nueva fase: Samhain es la muerte del Dios; Yule, su renacimiento; Imbolc, su crecimiento; Beltane, su unión con la Diosa; Litha, la plenitud; Lughnasadh, el comienzo del declive; Mabon, la madurez antes de la muerte.
Cada sabbat tiene rituales, comidas, colores, flores y simbolismos específicos. Los wiccanos los celebran tanto en aquelarre (grupo) como en solitario. La Rueda del Año conecta al practicante con los ritmos cíclicos de la naturaleza: en lugar de vivir el tiempo lineal y abstracto del calendario civil moderno, vivirlo cíclicamente y conectado con las estaciones. Esta es una de las grandes aportaciones del paganismo contemporáneo.
Celebrar los sabbats
No hace falta ser wiccan para celebrar los sabbats: cualquier persona puede marcar los ocho momentos del año con consciencia. Salir a un parque en cada sabbat y observar los cambios naturales. Encender una vela y agradecer. Hacer una pequeña limpieza energética del hogar. Cocinar comidas estacionales. La conexión con los ritmos naturales reduce el estrés del tiempo abstracto moderno y aporta sentido a los ciclos vitales.
También conocido como
- Sabbat wiccano
- Festival de la Rueda
- Witches' sabbath